
¿Se ha acelerado la reconstrucción? Sí, pero falta por hacer
Artículo original publicado en El Vocero en diciembre de 2024.
Por el Ing. Manuel Laboy.
En noviembre 2022, el Government Accountability Office (GAO, por sus siglas en inglés) describió la recuperación a largo plazo de Puerto Rico por el huracán María como la más grande y compleja en la historia de los Estados Unidos. El Washington Post publicó en enero 2020 que mientras Puerto Rico todavía esperaba por la obligación de fondos para la reconstrucción resiliente, los terremotos continuaban afectando la región suroeste de la Isla. El Centro para la Nueva Economía publicó en septiembre 2021 que la pandemia del COVID-19 atrasó los esfuerzos de la reconstrucción del huracán María. A esto le tenemos que añadir los estragos del huracán Fiona en septiembre 2022.
Por todo lo anterior, además de la quiebra del gobierno, y la pérdida de población, no cabe duda que los pasados años han sido de enormes desafíos para nuestra Isla. Sin embargo, al cumplirse recientemente siete años de la mayor devastación natural que haya experimentado Puerto Rico en su historia, es prudente pasar revista del progreso, los restos y las oportunidades para continuar reconstruyendo la infraestructura de la Isla con los fondos federales de recuperación de desastres.
Primero, en su informe de abril 2024, FEMA señaló que “los esfuerzos para ayudar en la reconstrucción (tras los terremotos ocurridos en 2020 y los huracanes María y Fiona) hacen posible que se logre una recuperación sin precedentes y, en coordinación con el Gobierno de Puerto Rico, el ritmo de la recuperación ha cobrado impulso en los últimos años a medida que se puede ver nueva infraestructura, reparaciones permanentes y la reconstrucción en toda la Isla”. FEMA también destacó que “Puerto Rico debe servir de ejemplo para otros estados y territorios en términos de innovación y liderar una recuperación sin precedentes. Trabajando con el Gobierno de Puerto Rico para identificar y eliminar barreras de recuperación, FEMA está apoyando activamente el programa de Avance de Capital de Trabajo del COR3, que comenzó en 2022”.
Estas declaraciones no ocurren en el vacío. Desde el 2021, se han implementado políticas públicas y planes estratégicos para mover la rueda de la reconstrucción. El propio sector de la construcción ha validado que los proyectos están saliendo y que los fondos están fluyendo, desde el sistema eléctrico, así como de acueductos y alcantarillado, hasta carreteras, puentes, escuelas, universidades, centros de salud, vivienda pública, puertos, aeropuertos, edificios gubernamentales, y facilidades deportivas y recreativas, entre otros tipos de infraestructura. A junio 2024, había sobre 9,500 obras permanentes con $11,900 millones de fondos de FEMA en alguna etapa de ejecución lideradas por las agencias estatales, municipios y entidades sin fines de lucro, de los cuales unas 3,700 estaban en la fase de construcción. Ya se han completado sobre 3,500 obras permanentes, un incremento sustancial en comparación con diciembre 2020. En cuanto al flujo de dinero, el COR3 desembolsó $2.04 billones en el 2023, un aumento de 345% versus lo desembolsado en el 2020. Todo en cumplimiento con las exigencias federales.
El GAO señaló que, aunque la recuperación de Isla ha progresado, quedan múltiples retos por superar, desde la inflación hasta la falta de mano de obra, y el hecho de que todavía faltan muchos fondos por obligar por parte de FEMA. Actualmente, se están implementando estrategias e iniciativas puntuales para atender efectivamente estos obstáculos. Por otra parte, el Congreso de los EE.UU. debe enmendar leyes y regulaciones federales que simplifiquen los procesos de recuperación de desastres. Estas acciones serán clave para convertir los retos en oportunidades, y así acelerar aún más el ritmo de la reconstrucción.
